Desde el 2012, un mercado inminente de SUVs se estaba preparando. Lamborghini lo vio venir primero y presentó al tan aclamado Urus pero tardó 7 años en sacarlo a la venta. Así mismo, muchas marcas de lujo como Rolls-Royce, Porsche, Maserati y ahora Aston Martin han sacado sus propias SUV. Apostándole a lo que podría ser tan solo una moda pasajera o una moda revolucionaria de la década, algo que solamente con el tiempo podremos saber.

Elegancia y poder

Si bien, la firma inglesa siempre se ha caracterizado por tener un estilo “perfecto” en todos sus autos (esto debido a la relación de Fibonacci), también sabemos que no se queda nada atrás en prestaciones deportivas en toda su gama de vehículos.

Por un lado, ya nos sorprendieron con el Lagonda Taraf, un auto tipo limosina, el cual fue una edición sumamente limitada que solo se vendió en Medio Oriente. Por otro lado, tenemos al Valkyrie y al Valhalla, 2 súper deportivos que incorporan tecnología y prestaciones nunca antes visto en autos comerciales.

Así que, estamos por seguros que la nueva DBX tendrá implícitamente el ADN de estos 3 modelos insignia. Claramente no con el mismo rendimiento, pero sí manteniendo la esencia inglesa. En fin, el poder de esta nueva SUV viene de un motor V8 twin-turbo de 4.0 Litros auspiciado por AMG, la misma marca que proporciona los motores a Pagani Automobili y la misma que ha sido reinante en la máxima categoría de Fórmula 1 durante los últimos 6 años. Por ende, esperamos que la DBX esté a la par o por encima de todos sus rivales.

Estilo justo en el blanco

Pasando al interior, tenemos detalles que nos hacen recodar a cualquier deportivo de Aston Martin, tal y como es el botón de start/stop en el centro de la consola central. De igual manera, el volante, aunque es un poco más enfocado al lado lujoso, no pierde el diseño de deportividad. En pocas palabras, como se ha dicho antes, es una combinación de lujo y deportividad, algo que es una gran ventaja con respecto a su competencia. Por un lado tenemos al tan agresivo y llamativo Lamborghini Urus, y por el otro al tan confortable Rolls-Royce Cullinan. Pues, en nuestra perspectiva, la DBX está en el medio de estos dos, dando una opción bastante acertada a los clientes que quieren disfrutar de ambas cosas en una SUV.

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