La propuesta que Tata Motors hizo en 2009 era interesante; potenciar un automóvil utilizando aire comprimido. Los residuos de un motor de este tipo son prácticamente nulos, pues el aire es una sustancia que se encuentra en el medio ambiente. En ningún momento entran gases nocivos para la salud ni para el medio ambiente.

¿El aire puede ser combustible?

El aire comprimido, en este caso, hace la función de la gasolina. Si este se encuentra a la presión y temperatura adecuada, se puede hacer que tenga un trabajo de expansión, tal cual lo hace la gasolina. Como resultado de este proceso obtendríamos un aire a baja temperatura, que puede ser perfectamente ocupado para el aire acondicionado del automóvil.

Auto aire comprimido
Auto propuesto por Tata Motors Cortesía: Ambiente Al Máximo

¿Qué podría salir mal?

Cuando Tata Motors comenzó el proyecto conocía los retos. Que eran igualar o mejorar los motores que ocupan biocombustibles. Aquí se presentó el pequeño detalle. Después de un año de que anunciaron que estarían desarrollando este proyecto, confirmaron que el más grande reto era igualar la autonomía de los vehículos a gasolina. Esto se debe principalmente a que el aire a presión tiene una relación de energía volumen de 50 Wh/litro, mientras que la gasolina tiene aproximadamente 8,890 Wh/litro. Lo que quiere decir que con un litro de gasolina se podría producir lo que se hace con 175 litros de aire.

El presente que parece futuro

La última actualización de Tata Motors fue de 2017, cuando uno de los directores afirmó que la industrialización estaba comenzando y podríamos ver este tipo de autos en 2020.

¿Será?

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