De nuevo Tesla es la marca dominante en el futuro eléctrico. Y ahora hasta los amantes del tuning están sacando provecho de ello. Este Mercury de 1947 hecho a mano por Icon es propulsado nada más y nada menos que por la marca de Elon Musk.

Oye, eso está oxidado…

Tesla-Mercury de 1947.
Cortesía Icon.

Si bien no es el Delorean de los años 80, cada vez estamos más cerca de ello. Icon, una marca situada en Los Ángeles le ha apostado muy fuerte a este proyecto innovador. Y vaya que le ha salido excelente este Tesla-Mercury de 1947 es el roba miradas de todo el Auto Show de SEMA 2018. Pero lo que más nos encanta no es que sea eléctrico, si no ese efecto de “óxido” en todo su exterior y más porque es un vil acabado de pintura. Un excelente trabajo que vale la pena reconocer.

Otro detalle que cabe destacar, es el estilo del motor. A simple vista y con un ojo no entrenado, puede parecer el V8 monoblock con el que originalmente salió de fábrica. Pero, si eres detallista y te fijas bien, te darás cuenta que son puras baterías y demás componentes eléctricos que rodean al monoblock. Cómo olvidar la “tapa de gasolina” donde se recargan las baterías que alimentan a este nuevo músculo americano eléctrico.

“Monoblock” del Tesla-Mercury.
Cortesía Icon.

¿Y es potente?

¡Claro! Es Tesla quien proporciona el tren motriz. No tiene la misma aceleración que un Model S tope de gama, debido a que el Mercury es más pesado. Este monoblock eléctrico produce 400 caballos y 470 lb/ft de torque. Una modificación excelente para un auto que tiene más de 60 años. Esperemos poder verlo rodar algún día en las calles de Los Ángeles o en alguna otra exposición de autos personalizados.

uno de nuestros autos favoritos presentados en SEMA este año.

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