Las direccionales son una parte esencial de nuestro coche. Sirven como informativas y de seguridad. Muchas personas deciden no ocuparlas, piensan que son inútiles. Pero son de suma importancia.

Los primeros coches con direccionales y luces se introdujeron a principio del siglo XX. Estos, tenían simples lámparas de aceite que no brindaban una gran visibilidad al conductor. De ahí cada vez fue más el interés de la industria en mejorar la visión del conductor. Por lo que poco a poco se fueron implementando los faros halógenos, de xenón y actualmente los de LED.

Cadillac 1905: Uno de los primeros coches con faros.

Pero… ¿Y el sonido que generan las intermitentes y direccionales?

Hay dos razones; la antigua y la moderna. Antes los vehículos ocupaban un interruptor térmico para prender y apagar las luces. Este interruptor tiene una lámina que se calienta, por lo que se dobla de manera curva y cierra el circuito, prendiendo de esta manera la luz. Inmediatamente, la lámina se empieza a enfriar y retoma su forma inicial. Por lo que pierde el contacto y deja de estar prendida la luz. En estos cambios de temperatura de la lámina es cuando se escucha el click producido por contacto de la partes metálicas.

El sistema moderno se le conoce como relé electrónico. Es básicamente un electroimán que cuando obtiene corriente este se activa, atrayendo los contactos. En este momento las luces están prendidas. Sin embargo, cuando el electroimán deja de obtener corriente, el contacto regresa a su posición original. El click que escuchamos en este caso es cuando el contacto pega con el electroimán.

Audi R8: Primer coche con todos los faros e intermitentes LED

La tecnología va avanzandosimplificando los sistemas. En los coches más modernos, ya no se ocupan ninguno de estos dos métodos. El sonido se produce de manera artificial. Este sonido es posiblemente uno de los más icónicos del coche y tiende a desaparecer. Posiblemente dentro de unos años será nada más que una simple leyenda.

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