Desde 1963 el Porsche 911 ha sido perfeccionado con los nuevos y más últimos avances tecnológicos de la época. Ahora, vemos la octava generación de este ícono alemán, la generación 992 es la más rápida y potente de la historia, y claro, con un estilo impresionante.

Ligero pero importante cambio.

Vista aérea del nuevo 911. Cortesía: Porsche

La nueva generación turbocargada del 911 ha incrementado no solo el caballaje total del auto, si no la eficiencia del mismo. Recordemos que el proceso de un turbo es hacer girar una turbina con los gases de escape para comprimir, enfriar y llevar ese aire al motor. Con esto, la mezcla de combustible tiene mayor oxígeno y por lo tanto mejor combustión. Mejorando el rendimiento y potencia del auto. Gracias al turbo, Porsche ha podido incrementar la potencia  del Carrera S, en 30Hp y 30Nm de torque. Llegando a un total de 450 HP y 530 Nm de torque. Como se mencionó antes, el más potente y rápido en la historia.

Esta potencia y torque son transmitidos al eje trasero por la famosa transmisión PDK de Porsche. ¿Qué significa PDK? Porsche doppelkupplung, que se traduce a una simple transmisión de doble clutch. Esta combinación de elementos le otorga al nuevo 911 una velocidad tope de 308 km/h y una aceleración de 0-100 km/h que ronda los 3 segundos.

Vista lateral del nuevo Porsche 911. Cortesía: Porsche.

Mejora estética también.

El cambio más notorio en esta nueva octava generación es la parte trasera. Donde ya hemos visto el cambio de línea en la nueva Macan. Este estilo ha sido adoptado por el 911, sin dudas, es casi el mismo diseño. Solamente se acopló a esta carrocería. En el interior, Porsche ha remarcado que su principal fuente de inspiración fue la primera generación del 911. Tomó en cuenta la sencillez y estilo minimalista de hace 50 años. Pero claro, con todos los toques tecnológicos de hoy en día.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Introduce tu nombre aquí por favor