Muchos han sido los vehículos prototipo que no llegan a ver la luz del sol para su venta al público general. Tal es el caso del Cadillac Sixteen, Bentley Hunaudières, Audi Rosemeyer, Chrysler ME-412, Dodge Demon, Lamborghini Egoista, Ford GR-1, Hummer HX, Chrysler Firepower, Volkswagen Nardo, Dodge Copperhead, Smart Roadster V6, Bugatti Galibier; y entre muchos otros autos de en sueño que literalmente solo eso fueron y no más. Son súper joyas automotrices que se tornaron utópicas.

El origen de la Tomahawk

Como se ve, Grupo Daimler-Chrysler no fue la excepción. La idea de que otros vehículos concepto pudiese pasar de concepto a producción era un claro objetivo. Fue así que en el 2002 Dodge empezó a trabajar de manera confidencial en un proyecto que derivara del superdeportivo -hoy ya extinto- Viper SRT-10. Se buscaba un vehículo que fuese igual de radical y extremo, pero con el detalle de ser mucho más ligero que los 1536 kilogramos de peso en operación que tenía.

Fue así que el proyecto -que tal vez para una armadora exclusiva de automóviles era impensable- había sido concebido: una motocicleta. Misma razón por la que Dodge acudió con la gran fabricadora de piezas y hasta automóviles completos para la Fórmula 1, RM Motorsports Inc, para llevar el novedoso concepto a la realidad.

Fue así que después de seis meses de arduo y confidencial trabajo nació la Dodge Tomahawk, una motocicleta de cuatro ruedas -realmente dos ejes de doble neumático cada uno- que estaba lista para ser mostrada al mundo en el NAIAS del 2003. Tuvo muy buena aceptación del público, provocando gran sensación.

La idea de combinar el corazón del Viper con un chasis monoplaza expuesto a la intemperie había sido una invención completamente exitosa. 

Con el corazón de un Viper

Impulsado por el mismo colosal y gutural motor del Viper (de tercera generación) SRT-10 de 8,277 c.c. de dos válvulas por cilindro enfriado por líquido; que producía 500 HP a 5,600 rpm y un sorprendente torque de 712 Nm (525.14 lb ft) a 4,200 rpm; acoplado a una transmisión de 6 velocidades que en el Viper lograba el 0 a 100 km/h en 3.9 segundos y  alcanzaba 306 km/h de velocidad punta.

Motor Dodge Viper SRT10 V10 8.3 L

En el caso de la Tomahawk, esta cuenta con una transmisión manual de solo dos velocidades, pero con mayor número de desarrollos de velocidad: de 18.38 para la primera y 23.25 para la segunda, contra 15.5 y 23.1 del Viper.

Debido a lo anterior, más su transmisión secundaria de doble cadena, y también a su reducción de peso de operación hasta los 680 kilogramos,  -poco más de la mitad que el Viper- era capaz de hacer el 0 a 100 km/h en menos de 2.5 segundos. Este es el mismo tiempo que le toma al majestuoso Bugatti Chiron de 1500 caballos de potencia.

De  ese modo, la moto era capaz de alcanzar, según grupo Daimler-Chrysler, la estratosférica cifra de 675 km/h. Esto la catalogaría como el vehículo automotor de calle más rápido del mundo; muy por encima de las leyendas de la velocidad como el Koenigsegg One:1, Hennessey Venom GT, Pagani Huayra BC, McLaren F1, Aston Martin Valkyrie y Bugatti Veyron Super Sport.

No se ha comprobado su velocidad máxima

Es importante destacar que dicha velocidad nunca fue demostrada; se obtuvo ignorando las resistencias de fricción por rodamiento y al aire. Considerando la relación peso-potencia y relación de transmisión de la Tomahawk, oficialmente alcanza poco más de 320 Km/h.

Actualmente Grupo Chrysler sigue exhortando a los escasos y muy afortunados nueve dueños -que adquirieron una Tomahawk por hasta $555,000 USD de aquel entonces- de notificarle si algún día tienen el valor de alcanzar dicha cifra o la más cercana posible.

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