Hace algunos años, Volvo estaba bajo la dirección de Ford, por lo que varios de sus autos compartían plataformas de dicha marca. De esta manera, los diseños de Volvo estaban encasillados a cierta forma. Ahora, con la venta de Volvo a Geely, una corporación china que también es dueña de Lotus, se propició un resurgimiento del diseño sueco. Llegó un segundo aire escandinavo que ya lleva varios premios mundiales dentro de sus palmares.

Movimiento sueco.

Volvo
XC90 y S90 de Volvo. Cortesía Volvo México.

A pesar de ser una marca premium, Volvo nunca se ha visto ostentoso o extravagante, a lo largo de su historia han mantenido un porte de caballeros. Sin nada que demostrar porque saben por ellos mismos cuanto valen. No obstante, este hecho también ha sido perjudicial para la marca. Este bajo perfil que han tomado, a veces los ha dejado fuera de las conversaciones automovilísticas. Por ejemplo, los ingenieros de Volvo fueron los inventores del dispositivo de seguridad más importante de los automóviles modernos, el cinturón de seguridad. Aún teniendo la patente registrada, Volvo decidió divulgar su invención a todo el mundo, salvando miles de vidas cada año. Esta pequeña anécdota es poco conocida por el público general y, sin embargo, afecta a cada individuo que se sube a un auto hoy en día.

Volvo
Foto: Volvo city

Dicen que los cambios siempre son buenos y para Volvo les ha caído de maravilla. En los últimos años han renovado su imagen. Han dejado ese diseño señorial y lo han cambiado por uno más actual y jovial pero que continúa con el legado de sofisticación, elegancia y bajo perfil de la marca. Este esfuerzo ya comienza a ser reconocido. En el Auto Show de Ginebra de este año, se le otorgó al XC60 el premio a la camioneta europea del año. Poco después, en Nueva York, su SUV compacta, el XC40 recibió el galardón al auto del año. Poco a poco, Volvo va abriéndose paso dentro del competidísimo mercado premium.

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