Emory Motorsports, una empresa que se dedica a la restauración de Porsches clásicos, ha lanzado una reliquia de la industria automotriz. Este 356 RSR de los años 60 ha salido de la fábrica mucho más que nuevo. No solo tiene un estilo especial en el exterior, si no también en el interior y el corazón de un bólido.

Al igual que un Singer

Ya hemos hablado de esta empresa que de igual forma se dedica a convertir Porsches clásicos en verdaderas obras maestras. Pues si aún no te quedaba claro lo que Emory Motorsports hacía, ahora será muy sencillo.

Simplemente toman chasises de estos vehículos clásicos y los transforman en deportivos dignos de un museo. Todo el auto está hecho a mano. Artesanalmente como nos encanta a los puristas. Por fuera tiene una carrocería modificada, que no tiene nada que ver con la original. Se le ha incorporado un wide body kit, splitter, sideskirts y remaches, que cambian agresivamente la esencia del auto. Así mismo, para darle la cereza al pastel, Emory ha decidido pintarlo de un negro/gris satinado de carreras, que, sin duda alguna es uno de los colores más llamativos que hemos visto en las últimas semanas.

¡Doble de poder!

Le han cambiado el motor original por uno de un 911 de los años 90. De igual forma, se le han incorporado 2 turbos que lucen espectaculares en la parte trasera. Este cambio le ha dado una potencia de nada más y nada menos que de, ¡400 caballos! Y todo esto en un pequeño auto que pesa solamente 900 kg. Emory ha mantenido la esencia del auto hasta estos detalles, así que, esperemos que este pequeño auto corra mucho mejor que en su época dorada.

Y eso sí, ¡con un estilo impresionante!

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