Sea en dos, en tres, o cuatro ruedas, el propósito principal de todos los automotores es el mismo: la movilidad. Es el elemento esencial, sin importar el número de ejes. Entonces, ¿por qué la variedad? simplemente es porque en gustos se rompen géneros.

El enfoque de cada conductor apasionado es distinto. La mayoría indudablemente se inclina por los automóviles; por las amenidades que ofrecen los automotores a cuatro ruedas por encima de las motocicletas.

Sin embargo, también existe un nicho más reducido de entusiastas por ambos rubros de movilidad. Tal es el caso de Wolfgang Dürheimer, actual CEO de Bugatti Automobiles SAS y Bentley Motors Limited. A pesar del cargo que ocupa, se describe a sí mismo como el mayor entusiasta de las motocicletas.

lo que Dürheimer concibió sería nada más y nada menos que el sistema de suspensión trasera Paralever

El inicio de una trayectoria admirable

Su amplia trayectoria en la industria automotor empezó en el mundo de su vocación: las dos ruedas. A principios de los años 80, cuando aún era estudiante de ingeniería, entró como becario para BMW Motorrad. Ahí se le conocía como un destacado técnico mecánico de motocicletas; su habilidad y talento no tardó en hacerse notar.

En ese entonces Motorrad se encontraba desarrollando su tan icónica serie de motocicletas Adventure, la GS; sin embargo, la suspensión trasera presentaba problemas para el desempeño en terracería. Fue así que por su parte, y sin tener responsabilidad ni incumbencia alguna, Dürheimer investigó y realizó pruebas que pudieran dar fin a esta problemática. Cuando creyó lograr su cometido, mandó una carta dirigida al hombre al mando del departamento de pruebas en Motorrad; indicándole que era un estudiante becario, apasionado de las motocicletas, y que tenía cinco posibles propuestas para dar solución al problema de la suspensión trasera.

BMW accedió a construir su prototipo más acertado, el cual al ponerse a prueba fue completamente funcional. De inmediato, Dürheimer acaparó toda la atención de Motorrad; opacando al equipo de R&D que no pudo encontrar una solución al problema de la suspensión trasera.

Al preguntarle cómo había llegado a la solución, respondió que usó un análisis teórico del recorrido de la suspensión con respecto a la superficie de contacto de la rueda. También requirió una calculadora Texas Instruments TI-56 y algo de imaginación.

Dicho sistema que Dürheimer concibió sería nada más y nada menos que el sistema de suspensión trasera Paralever (parecido y casi equivalente al frontal Telelever) ;  el primer sistema con basculante de doble articulación. Este sería puesto en producción en serie hasta 1987, en todas sus motocicletas de transmisión de potencia al eje trasero por cardán.

Exitosa expedición en rally Dakar

Luego, en 1983, Dürheimer fue mandado como mecánico estrella para la famosa y retadora carrera del Rally Paris-Dakar. Gracias a su perseverancia y ambición pudo mantenerse cuerdo para resistir los 21 abrumadores días bajo el sol de África. Se enfocó en hacerle caso a las más ridícula petición del demandante y quisquilloso piloto Gaston Rahier; quien llevaba al límite los requerimientos para competir.

Mientras los demás técnicos preferían ignorar las instrucciones tan específicas de Rahier, Dürheimer fue el único que decidió hacer caso a lo que el piloto pedía. De ese modo, Dürheimer fue la clave que hizo posible arrebatar dos victorias a Yamaha en el Rally Paris-Dakar

La transición de las motocicletas a los automóviles

A su regreso, Dürheimer se convirtió en el hombre al mando del área de R&D de Motorrad en BMW. Conservó esa posición hasta 1999, cuando Grupo Volkswagen lo contrata para ocupar igualmente el departamento de R&D en Porsche, para el área del 911.

En el 2000 fue promovido como el hombre al mando de todo R&D de Porsche hasta el año 2011; por lo que cada unidad de Porsche producida en ese lapso pasó por manos de Dürheimer antes que de sus respectivos dueños. En ese año, Grupo VW lo vuelve a promover debido al gran avance y desempeño que realizó en la casa de Stuttgart. Esta vez pasa a ocupar el prestigiado y gran cargo de CEO y Chairman de Bentley y Bugatti.

En este cargo no solo ha tomado decisiones administrativas, sino también -gracias a su experiencia en R&D- impulsó la producción del magnífico y exclusivo SUV Bentley Bentayga. Por si fuera poco, estuvo al pendiente de la supervisión y desarrollo completo del colosal y majestuoso Bugatti Chiron. Asimismo, en el 2013 aprovechó su experiencia en carreras para traer de vuelta a Bentley al mundo de los circuitos.

Su verdadera pasión sigue siendo por las dos ruedas

Dürheimer dirige el puesto con el orgullo y dedicación que siempre lo han caracterizado. Sin embargo, el indiscutible entusiasta de las motocicletas admite que su sueño más grande –por encima de recorrer Europa en un imponente Bugatti Chiron- sigue siendo el cruzar en verano desde Alaska hasta la Patagonia en Argentina, todo en una BMW R1200GS Rallye.

Como dato curioso, a pesar de que el empoderado entusiasta de motocicletas sabía de Ducati como filial de Grupo VW, nunca presentó interés en adquirir una; no obstante, siempre reconoció a Ducati como la cima del mundo de las dos ruedas. Además, siempre le aplaudió que, a pesar de su no tan amplia gama de productos nunca se tuvo en sus planes desarrollar modelos más pequeños como scooters para llegar a más mercados; conservando así el espíritu y significado de la marca por el que tanto es reconocida.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Introduce tu nombre aquí por favor