Hablar del fastback es hablar del Mustang, invariablemente. En especial, de aquel modelo surgido a mediados de la década de los sesenta que se volvió todo un ícono americano. Un cofre kilométrico, una caída del toldo hacia la parte trasera del carro en pendiente total y unas calaveras con forma de tres líneas verticales inconfundibles.

Mustang Fastback 1965

Alguien se dio a la tarea de crear un nuevo fastback, con el lujo y comodidad que se puede ofrecer hoy en día, pero sin perder la esencia del mismo. El Equus Bass 770 es la perfecta fusión entre pasado y presente. El fastback de esta era.

Retro pero actualizado

El chasis del Equus Bass 770 está hecho de aluminio con fibra de carbono. Esto permite que sea muy ligero y con una gran resistencia. La configuración del automóvil le permite una buena distribución de peso al tener el motor en la parte delantera y la transmisión en la parte trasera.

Cuenta con una suspensión magnética, sistema de control de tracción y una dirección activa que permite un manejo más deportivo o más citadino, según sea el caso. Los frenos cerámicos Brembo con seis pistones adelante y cuatro atrás permiten llevar al Bass 770 al límite (ABS incluido).

Un muscle car sin lugar a dudas

El Equss Bass 770 toma su nombre de los 770 c.c. (6.2 L) de cilindrada que tiene su motor. Bajo el capó hay un corazón de auténtico muscle car. Un V8 supercargado que produce una potencia de 640 HP a 6,500 RPM y 605 lbft a 3,800 rpm de torque. El bloque en aluminio a 90º con válvulas de titanio permite que el automóvil alcance una velocidad máxima de 200 mph, o 321 km/h. Sin mencionar que hace el 0-100 km/h en 3.4 segundos. Estos números lo posicionan como un serio rival a vencer.

V8 supercargado

Equus Bass 770, un muscle car elegante

Los interiores del fastback moderno son totalmente en cuero, con algunos contrastes en metal. El volante grande, los relojes indicadores y la palanca de velocidades con una funda en cuero evocan a un modelo 1970, pero moderno.

Cabe destacar que desde los interiores hasta el motor son fabricados completamente a mano. Es por esto que cada modelo toma más de 5,000 horas de trabajo humano para fabricarse. Un contraste muy agradable entre lo antiguo y deportivo de los años sesenta con la modernidad de hoy en día. El Equus Bass 770 es el fastback de hoy.

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