Los rumores sobre un modelo nuevo a la gama Ferrari eran ciertos. Pero la tecnología y diseño que tiene es algo que jamás esperábamos. Estamos hablando de un súper deportivo híbrido que nos ha impresionado con su aerodinámica aunque nos ha dejado un poco decepcionados con sus prestaciones, te presentamos el SF-90 Stradale.

Igual que un Fórmula 1

Ferrari SF-90 Stradale

Por fuera puede parecer solamente un diseño muy estilizado, pero lo que esconde debajo de esa cara bonita es algo que viene directamente del monoplaza de Sebastian Vettel.

El piso que tiene el SF-90 es algo que jamás se había visto en un auto de calle. No bastó con tener un piso plano para mejorar el flujo de aire, en lugar de esto está lleno de generadores de vórtice que mejoran aún más su desempeño aerodinámico.

Pero, ¿Qué es un generador de vórtice? Es un elemento aerodinámico muy común en la Fórmula 1. Tiene muchas aplicaciones y está presente en casi toda la carrocería de estos monoplazas. En pocas palabras, sirven para mejorar el flujo del aire y generar menor resistencia de este, permitiendo ir al vehículo mucho más rápido. Este principio fue aplicado directamente al SF-90 aunque no de una manera tan agresiva y notoria como en un monoplaza de F1. Desde el difusor delantero hasta el trasero, estos elementos son vistos en el Ferrari, actuando tal y como en los autos de Fórmula 1. Habrá que tener mucho cuidado con los baches y topes, ya que con cualquier roce que se le pueda llegar a dar, dañará súbitamente la carga aerodinámica del SF-90.

Ferrari SF-90 Stradale
Flujos de aire por debajo del SF-90 Stradale. Cortesía: Ferrari

Más diseño de ingeniería

Ferrari SF-90 Stradale

Otro elemento aerodinámico que nos ha sorprendido es la extraña geometría del alerón trasero, si es que se le puede considerar de esta manera.

Popularmente, en la generación pasada de súper deportivos, se utilizó la aerodinámica activa, donde un alerón subía y cambiaba el ángulo de ataque dependiendo de los requerimientos del vehículo. Pues Ferrari ha retomado este concepto y en lugar de tener un aparatoso sistema hidráulico de posicionamiento, simplemente fue cambiado por una “plataforma” que, solamente bajando su posición mejora el flujo o downforce. De igual forma, dependiendo de las necesidades del vehículo. Aunque sea una idea totalmente diferente a la convencional, esta tiene exactamente el mismo funcionamiento. Pero, la verdadera pregunta es: ¿Porqué Ferrari optó por este tipo de mecanismo? Habrá que verlo a prueba en una pista para saber de lo que es capaz. Será un éxito o un fracaso como la temporada 2019 del equipo de la marca italiana en Fórmula 1.

Ferrari SF-90 Stradale
Alerón activo desplegado, modificando el flujo de aire. Cortesía: Ferrari

¡Pero dime la potencia!

Aquí es donde quedamos un poco tristes, pues aunque Ferrari nos ha sorprendido con su nuevo sistema de propulsión híbrida, nos ha dejado a desear mucha potencia. Pues el poder combinado del motor a combustión interna, que es un V8 turbo de 4 litros, más los 3 motores eléctricos, alimentados por una batería de alto rendimiento de ion-litio, dan una potencia total de 1,000 HP. No es una cifra mala siendo combinada con la aerodinámica inigualable que tiene.

Pero, últimamente hemos visto autos que producen más de 1,300 caballos. Lo cual, es algo que nos hubiera encantado ver en el SF-90. Sin embargo, los tiempos que hace son muy buenos, pues llega de 0-100 km/h en 2.5 segundos (parece que Ferrari se ha estancado en estos tiempos) y una velocidad tope de 340 km/h. Estos números nos dan un excelente desempeño pero, sin duda alguna, no es capaz de alcanzar a otros súper deportivos híbridos. A titulo personal, creo que la ruta que está tomando la firma italiana no es más tener las mejores prestaciones. Sino enfocándose más en el estilo y el galmour. En la competencia de su segmento, ya no da el ancho.

Ferrari SF-90 Stradale
Tren motriz híbrido del nuevo Ferrari SF-90 Stradale. Cortesía: Ferrari

En fin, ninguna de estas cifras sería relevante sin la incorporación de la tecnología. Aparte de ya por fin ser un vehículo híbrido, cuenta con un sistema muy sofisticado de tracción vectorial, no es algo nuevo pero sí nos encanta. Este se encarga de distribuir la potencia de los motores a cada rueda independientemente, dependiendo puramente de las necesidades de cada curva o recta. Esto se traduce a un complejo sistema que evalúa millones de operaciones y calcula la mejor distribución del mismo. Así que, aunque la falta de potencia no lo ayude mucho, esta puede ser rescatada por el resto de tecnología que tiene incorporada.

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