El sistema de frenos de aire (también conocido como freno neumático) data de la era de los trenes, en 1860 cuando George Westinghouse le dio la vida. Este tipo de frenos fue empleado principalmente en trenes, sin embargo en los tiempos modernos, la principal utilidad está en los camiones, autobuses y maquinaria pesada. Tiene ciertas ventajas de seguridad frente a los sistemas de frenado hidráulicos.

¿Frenar con aire?

Pues sí, el principal ingrediente para esta obra de la ingeniería es el aire presurizado. Este se obtiene de una compresora de aire que se incorpora en todas las unidades. Afortunadamente en este tipo de frenado, el aire no sufre ningún tipo de contaminación, por lo que así como entra, sale. Cuando el pedal del freno es presionado, el aire presurizado entra al sistema de manera proporcional a la fuerza con la que se presiona. Al entrar, acciona un vástago que a su vez presiona las balatas y el frenado ocurre. Entre más fuerte se presione el pedal, más fuerte será el frenado.

Neumático vs Hidráulico

Los sistemas hidráulicos tienden a ser un poco más delicados, una fuga y prácticamente estás desamparado. Pues el líquido de los frenos se drena. Por otro lado el freno neumático tiene un sistema de emergencia donde hay un almacén de aire. El aire en este almacén es el que se usa en caso de que se detecte una presión baja dentro del sistema. Además de que se puede ver la alerta de falta de presión en el sistema de frenos en el tablero de instrumentos.

Sistema de frenos de aire Cortesía: Mundo del Motor

Una desventaja que presenta el freno neumático es el retardo que tiene. Comparado con el sistema hidráulico cuya respuesta es inmediata, el sistema neumático tiene un retraso por el aire que pasa. Esto concluye en distancias de frenado más largas. Es por eso que si conduces un automóvil, deberás tener esto en cuenta. No es lo mismo frenar un auto a un camión o autobús.

Deja un comentario