Con 7 campeonatos mundiales de Fórmula 1, 91 victorias, 155 podios, 3,890 puntos y 17 años de experiencia conjunta en la pista de la máxima categoría del automovilismo, los números de Michael Schumacher hacen estremecer la grada.

El inicio del volante campeón.

El nacimiento de “El Káiser”, cómo se le conoce popularmente a Schumacher, fue a sus cuatro años de edad cuando su padre Rolf, siendo un mecánico de karts, le colocó un motor monocilíndrico a un carrito de pedales. Como era de esperarse, Schumacher estrelló su automóvil casero contra un poste de luz. Sin embargo, la diferencia fue que, tras el evento, sus padres lo llevaron a la pista de karts en Kerpen-Horrem donde se volvió el miembro más joven del club de karting. Una vez dentro, a sus seis años de edad, ganó el campeonato del club. A sus quince, en la víspera de 1974, había ganado el Campeonato Junior Alemán de Karts.

A partir de ese momento, la carrera del Káiser comenzó a acelerar. Participando en eventos como Fórmula Ford Alemana, Fórmula 3, el Campeonato Mundial de Resistencia, las 24 Horas de Le Mans, entre otros eventos.

“Bienvenido a la Fórmula 1, Herr Schumacher”

Schumacher mantuvo siempre un desempeño sobresaliente en los eventos previamente mencionados, hasta que obtuvo su invitación a la Fórmula 1 con el equipo Jordan en 1991. Lamentablemente, debido a incidentes presentados en el monoplaza durante una carrera, migró a la escudería Benetton-Ford.

Para 1992, Michael obtuvo su primera victoria junto con otros ochos podios en esa temporada. Logrando en 1994 y 1995 su título de bicampeón de la Fórmula 1.

El legado del Káiser.

En 1996, Schumacher optó por un cambio a la escudería italiana Ferrari. De esta manera, consiguiendo su mayor renombre en el mundo del deporte motor. Manteniendo un reinado del 2000 al 2005 siendo un pentacampeón consecutivo y heptacampeón general. Para el año 2006, se retiraría de la Fórmula 1 y regresaría en 2010 con el equipo Mercedes. No obstante, durante esta estancia se colocó primordialmente en puestos regulares. Fue hasta que en 2012 obtuvo un podio por el tercer lugar en el Gran Premio de Europa. A pesar de ello, el equipo fichó a Lewis Hamilton y el Káiser se retiró definitivamente de la Fórmula 1.

En 2013, mientras el monarca del automovilismo se encontraba esquiando en los Alpes Franceses, sufrió de un grave accidente. Esto le provocó un traumatismo craneoencefálico, guiándolo a un estado de coma. Hoy en día, se desconoce su estado de salud con precisión.

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