Si a primera vista creíste que era un modelo inglés, estás equivocado. Pero, no te desalientes, muchos tuvimos esa misma confusión antes de lograr ver el logo de Ferrari. Claramente parece tener mucha esencia de Aston Martin ya que la categoría del vehículo es GT, la cual se caracteriza por tener el motor en la parte delantera. Aunque, así mismo, Ferrari bien pudo presentar al Roma en algún otro color y que no se confundiera tan fácilmente con los modelos de Aston Martin.

El quinto elemento del año

El año en curso, ha sido uno muy bueno para Ferrari en el área comercial, tras la presentación del 812 GTS, F8 Tributo, F8 Tributo Spider, SF90 Stradale y ahora el Roma. Sin duda alguna un curriculum que a cualquier empresa automotriz desearía tener.

Aunque el Roma sea un concepto totalmente diferente a los ya antes mencionados, muy probablemente sea uno de los más deseados en el mercado, ya que, el estilo de líneas minimalistas al rededor de todo el auto, son “come años”. Es posible que en un futuro, el Ferrari Roma se convierta en uno de los clásicos icónicos de la época o al menos del año.

Por otro lado, el interior no se queda atrás. Lo que más nos ha llamado la atención es la consola divisora, va desde el tablero del auto, hasta la codera. Dando un sentimiento de individualismo entre el piloto y pasajero. Así mismo, el “halo” que se encuentra en ambos asientos es un estilo que jamás se había visto en un modelo de Ferrari, es una apuesta grande e innovadora el tener 3 pantallas controladas independientemente, el tacómetro, la consola central y ahora el pasajero tiene su propio centro de comandos. Donde se puede cambiar el audio del vehículo, ajuste del asiento, temperatura del aire acondicionado y muy posiblemente también se pueda ver la velocidad a la que se va. Esto último ya ha sido visto en modelos anteriores de la firma italiana.

Un Frankenstein de Ferrari

El tren motriz del nuevo Roma, es un tema del cual se puede hablar mucho. Así que, trataremos de explicarlo de la forma más breve posible. El corazón es un V8 turbocargado, mismo que se usó en el 488 Pista y en sus sucesores. Es decir, es un motor que tiene 4 años de antigüedad de diseño pero, con muchas actualizaciones que mejoran su rendimiento. Que ya tenga tiempo en el mercado no quiere decir que sea de vieja generación, de hecho, este ha sido uno de los motores más galardonadas en toda la historia de Ferrari. Siendo nombrado por 4 años consecutivos el mejor motor V8 turbo de su categoría, así que, esperamos mucho de este cavallino rampante. Toda la potencia que produce es llevada a las ruedas por nada más y nada menos que por la transmisión de 8 velocidades de doble embrague que se utilizó en el SF90 Stradale. Recordemos que, actualmente este es el modelo tope de gama no limitado de Ferrari. En fin, esta extraña pero acertada combinación de elementos, llevan al Roma a producir 620 HP a 7,500 rpm, donde esperamos que sea catapultado a los 100 km/h en menos de 3 segundos y pare el reloj a los 200 Km/h por debajo de los 7.

Ferrari ha estado apostando mucho a este segmento no limitado de vehículos, donde ha estado acertando minuciosamente en su mercado. Solamente esperemos que su estrategia no colapse como en su división de Fórmula 1, donde no ha tenido una buena temporada.

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