En la actualidad se habla mucho del tipo de transmisión, del número de cambios, de su velocidad de respuesta entre cambios, pero en sí…

¿Cuál es la función de la transmisión en los automóviles? ¿Por qué son tan indispensables?

Definición y función

Como su nombre lo dice, ésta se encarga de transmitir la potencia y el par del motor a las ruedas. Esto lo hace empleando trenes de engranes, poleas y mecanismos un tanto complejos, inclusive electrónicos.

Con esto se garantiza que el motor mantenga las revoluciones controladas. Por ejemplo, al hacer el cambio en cada una de las marchas a  2,500 revoluciones por minuto (rpm) se busca que el motor trabaje de manera más eficiente. Así se evita revolucionar de más al motor. Esto es lo que comúnmente conocemos como modalidad de manejo ahorradora de combustible, o modo eco. De lo contrario, si se hacen los cambios a 5,000rpm se genera un mayor consumo de combustible a cambio de una mayor potencia y torque. Esto último se suele conocer como modo sport.

Un juego de engranes

Otra función importante de las transmisiones es que, gracias a su relación de cambios es posible acelerar más rápido y continuar aumentando la velocidad del vehículo.

Para entender esto de manera simple, se puede ejemplificar con una bicicleta. Al montar en una, para comenzar la marcha lo primero que se busca es generar par. Entonces se utiliza un engrane grande en la estrella para así aumentar la relación con el engrane de los pedales.

Si se busca mayor rapidez, se usan los engranes más pequeños, haciendo que decrezca la relación de engranes. Los engranes grandes limitan la velocidad de giro. Esto es así porque un engrane del mismo tamaño que el que lo alimenta -el de los pedales-, no puede girar más rápido que este último.

Entonces, al usar un engrane más pequeño, por cada vuelta dada por los pedales, el pequeño lo hará más de una vez. Al final, esto se refleja en una mayor velocidad angular y por ende en la rapidez de la bicicleta.

Un mundo sin transmisiones

Regresando a los autos, imaginemos que no contaran con transmisión. ¿Que pasaría?

  1. Primero, se limitaría la velocidad del auto. La velocidad máxima de giro sería la que proporcione el cigüeñal y por tanto la rapidez del auto no pasaría ese tope.
  2. Entonces, las revoluciones del auto serían muy altas la mayor parte del tiempo. Esto forzaría al motor y provocaría un gran consumo de gasolina sin generar un aumento de potencia o torque.

Ahora bien ¿por qué no habría aumentos de potencia o torque si estamos en las revoluciones más altas del motor? La respuesta es sencilla. Si revisamos lo que implican los conceptos de caballos de fuerza y torque, recordaremos que el par máximo se tiene sólo en un rango determinado de revoluciones. Al pasar de estos valores la potencia y par caen.

La transmisión cuida al motor y la estética que lo recubre

Otro punto muy importante es que si se llevan las revoluciones a valores demasiado altos, es posible dañar el motor de manera permanente. Por esto y por los motivos antes descritos, las transmisiones son indispensables y seguirán siendo un tema de mejora continua.

Finalmente, solo queda agradecer la invención de la transmisión. Esta nos permite disfrutar de bellezas en cuatro ruedas como la siguiente:

Lamborghini Aventador

Deja un comentario