El nuevo Volvo S60 hace su entrada triunfal a territorio nacional con un solo objetivo: conquistar el corazón y mente de todo aquel que se le atraviese.

Ya lo mencionábamos en nuestra nota de análisis de este segmento, este auto viene a competir contra los alemanes y a demostrar que Suecia es digno rival para los favoritos de todos los tiempos. Acompáñennos a descubrir qué tan bien o mal está la propuesta del Volvo S60 para nuestro país. Spoiler Alert, su carta fuerte es el precio. Antes de empezar hay mencionar que por el momento sólo se encuentra disponible en una única versión, la Ignite, y con una sola motorización más algunos opcionales.

Interiores dignos de la realeza sueca

Desde que Volvo se reinventó ha llenado el mercado de ofertas muy interesantes para todos los gustos. Autos llenos de tecnología, lujo y confort abarrotan el segmento en el que el Volvo S60 llega a pelear pero ninguno con su misión de brindar máxima seguridad.

Volvo S60

El interior del auto es prácticamente el mismo que encontramos en toda la gama de Volvo. Asientos de excelente calidad y confort tapizados en piel napa de excelente calidad. Plásticos suaves al tacto predominan en el tablero y costados de las puertas. Es decir, toda la calidad a la que ya nos hemos acostumbrado con la marca sueca. Como ya es costumbre, la pantalla central de entretenimiento es la principal atracción del auto. A esta, se le suma un cuadro de instrumentos digital de 8 pulgadas y un techo panorámico que inunda la cabina de luz. La gran diferencia en esta versión es que no contamos con insertos de aluminio ni de madera en los paneles que cubren los porta vasos y los costados de las puertas.

Una versión, una mecánica

En esta versión de introducción, Ignite, contamos con el motor T5. Esto quiere decir que bajo el capó tenemos un motor cuatro cilindros de dos litros de desplazamiento que genera 254 HP de potencia y 258 lb-ft de torque. Estos números ya le auguran un buen desempeño. A eso súmenle que la suspensión delantera ahora es de triángulos sobrepuestos, que mejora en gran medios el dinamismo del auto en las curvas.

Una transmisión automática de ocho velocidades se conecta a un sistema muy sofisticado de tracción integral. Este reparte la tracción de forma equitativa en ambientes urbanos para maximizar el confort y en carretera es capaz de hacer hasta una repartición 60-40 para favorecer el performance.

¿Cumple con las expectativas de manejo?

A pesar de tener componentes que hacen a uno pensar que el auto está más enfocado al deportivismo, Volvo sostiene que están ahí para favorecer y maximizar el confort bajo cualquier situación y tienen razón…

Tuvimos la oportunidad de manejar el auto en pista con un circuito pensado para exprimir sus capacidades y llevarlo al límite, y vaya que lo hicimos. En este trazado contábamos con rectas, curvas muy cerradas y una zona de slalom donde los controles electrónicos salieron a relucir. Contamos con los 3 modos de manejo de casa: Eco, Comfort y Dynamic, sobra decir que la mayor parte del tiempo lo condujimos en Dynamic.

Desde el momento que uno se sube al auto, se siente especial. El confort de los asientos se percibe de forma instantánea, todos los instrumentos conviven en perfecta armonía e invitan al conductor a manejar.

La aceleración es muy buena pero no contundente, se siente muy progresiva y el accionamiento del turbo apenas es perceptible. Al salir de las curvas le cuesta poco retomar potencia, en este punto los cambios de la caja destacan por su precisión.

Volvo S60

El sistema de tracción integral y los sistemas de asistencia hacen un trabajo increíbles en el Volvo S60. De hecho en el slalom nos costó trabajo hacer que el auto perdiera adherencia. En esta prueba encontramos que el auto en efecto puede sobrevirar, pero las asistencias corrigen de forma casi inmediata. Lo que sorprende es que no se sienten intrusivas. Es difícil darse cuenta cuando se accionan ya que actúan en el momento preciso, lo que lo hace un auto muy fácil de manejar. El sistema de frenos es otra joyita. Tiene una gran resistencia a la fatiga y un accionamiento muy sencillo transmiten una sensación de seguridad como pocos autos.

Un deportivo para el día a día

Realmente lo que favorecería un manejo deportivo del auto sería la combinación varios elementos que incorpora. La dirección, tracción y suspensión del auto son impresionantes por separado, pero después de unas vueltas nos dimos cuenta que, en efecto, el auto está más orientado al confort y al uso diario. Esto no quiere decir que el auto no tenga ciertas prestaciones deportivas, pero en esta versión Ignite ni siquiera contamos con paletas de cambio detrás del volante.

Tendremos que esperar al próximo año por una versión R-Desing o por el T8 plug-in hybrid. De la oferta que tiene Volvo, el que posee mayores pretensiones deportivas sería el que cuenta con la motorización T6 super-turbo. Pero de ese aún no sabemos si llegará a la oferta nacional.

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